Diálogo de los personajes : Las Hilanderas de Velázquez

 




Metamorfosis VI de Ovidio:


“...Después de eso, cuando se marchaba, con jugos de la hierba de Hécate

la asperjó: y al instante, por la triste droga tocados,  

se derramaron sus pelos, con los cuales también su nariz y sus orejas,

y se hace su cabeza mínima; en todo su cuerpo también pequeña es,

en su costado sus descarnados dedos, en vez de piernas se adhieren,

el resto el vientre lo ocupa, del cual, aun así, ella remite

una urdimbre y sus antiguas telas trabaja, la araña.”



DIÁLOGO DE LOS PERSONAJES


NARRADOR: En la  ciudades de Lidia se ha hecho célebre el nombre de la hija de Idmón, no por su origen, sino por su arte excepcional a la hora de tejer la lana. Todas las mujeres la envidian, pero, ¿quién se acerca? una anciana de canas blancas,  con paso lento y apoyada en un bastón, vamos a escucharla.


NINFAS: Hemos abandonado nuestras aguas y nuestros viñedos para contemplar tus prendas, seguro que te ha enseñado la propia Atenea, que inventó este arte de tejer y la máquina de hilar.


JOVEN TEJEDORA: Por supuesto que no. Nadie me ha enseñado y puedo asegurar que mis obras son mejores que las de cualquier mortal y que las de la propia diosa Atenea.


NINFAS: ¡Oh! ¡Cuidado con lo que dices! ¡Qué orgullosa! ¡Teme a los dioses, engreída!


ANCIANA: Pídele perdón a la diosa, acepta que ella te enseñe y sea tu maestra.

Si le pides perdón, ella lo aceptará. 

Sigue mi consejo, no hay que despreciar la experiencia de una anciana, no hay que depreciar la vejez, que también es sabia.


JOVEN TEJEDORA: ¡Estás loca! ¡Estás acabada! ¡Tus años te hacen decir estupideces! Yo ¿perdón?


NINFAS: Sigue el consejo de la anciana. Habla la experiencia.


JOVEN TEJEDORA: Que venga la propia diosa a competir conmigo, si quiere comprobar lo buena que soy, soy la mejor.


NARRADOR: La anciana revela su identidad y se cubre de armadura y de casco, es la propia Atenea quien estaba presente de forma oculta, bajo las canas de la vejez.


ATENEA: Aquí estoy. Empieza la competición.


NARRADOR: Las dos comienzan a tejer de forma sorprendente. 


ATENEA: Te presento a Zeus en su máximo esplendor, su gloria lo eleva al principal de los dioses. Nuestro padre.Y una docena de celestiales que lo rodean, toda su corte.

En el otro lado de su tapiz, contempla aquellas mortales que desafiaron a los dioses y fueron castigadas. Míra, fíjate cómo acabó la resistente Antígona.


JOVEN TEJEDORA: Aquí te presento como cabeza de todos los atropellos de Zeus al toro. Este toro lleva en sus lomos a Europa, raptada por el padre de los dioses convertido en esa figura. Este tapiz representa el sufrimiento de Europa ante esta violencia. Y después más engaños del padre Zeus.


ATENEA: ¿Cómo te has atrevido? ¡Orgullosa y atrevida! Toma este lazo en tu garganta, para que te apriete y dejes la vida.

Me compadezco, ¡Vive! pero, vivirá colgada.


NARRADOR: En ese mismo instante, la cabeza se reduce, se hace mínima; y el cuerpo se hincha y sus dedos se alargan alrededor de este. Queda convertida en negra araña, que teje sin cesar su telaraña.



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